Vistas de página en total

lunes, 3 de diciembre de 2012

El Deber nos ofrece la crónica sobre las implicaciones del caso Corruptos -Extorsionadores con miembros del Poder Judicial y del Ministerio Público. hoy detuvieron al ex-fiscal Isabelino Gómez


Tras la intervención a la red de corrupción y extorsión liderada por exfuncionarios públicos y el posterior encarcelamiento de seis de sus miembros, las indagaciones se centran a partir de hoy en jueces y fiscales posiblemente implicados con el grupo delictivo.
 
El primer capítulo –a decir del ministro de Gobierno Carlos Romero- se produjo la semana pasada con el desbaratamiento de la red extorsiva que operaba desde el ministerio y que derivó en el apresamiento de Fernando Rivera (jefe de la Unidad de Gestión Legal); Dennis Rodas  (exabogado de ese mismo departamento); Gustavo Dagner Céspedes (ex asistente fiscal que se hacía pasar por funcionario del Ministerio de Gobierno), José Manuel Antezana Pinaya (exdirector general de Gestión Pública del Ministerio de la Presidencia) y Ramiro Ordóñez López (exfuncionario de la Dirección de Bienes Incautados -Dircabi- de La Paz).
 
“Esta semana se abre otro capítulo que permitirá establecer si había vínculos de este grupo con el Ministerio Público y el Órgano Judicial. Serán muy importantes las declaraciones de testigos y acusados ante Ministerio Público”, sostuvo Romero.
 
La Fiscalía de Distrito de Santa Cruz será el epicentro hasta donde acudirán desde tempranas horas jueces, fiscales y funcionarios de Dircabi que intervinieron en casos en los que participaron miembros de la red de corrupción para beneficiarse con fallos y procedimientos en función de sus intereses extorsivos en una veintena de procesos, entre ellos el de Jacob Ostreicher.
 
Las notificaciones fueron extendidas al exfiscal de Distrito Isabelino Gómez Cervero, los fiscales antidroga Roberto Achá Arandia, Janeth Velarde Luna, Álvaro La Torre y Javier Cordero. La lista incluye a Lumia Acho Pinto, Ángelo Céspedes y Moisés Aguilera –todos ellos ex funcionarios de Dircabi y el juez Wilson Arévalo. 
 
“Vamos a esperar la comparecencia de todos los notificados. Ésta es una primera lista dentro del proceso de investigación”, sostuvo escuetamente la fiscal Mabel Andrade, miembro de la Unidad Anticorrupción de la Fiscalía que está cargo del caso que cuenta además con el apoyo de efectivos del Grupo de Inteligencia para la Seguridad del Estado (GISE).
 
En la víspera, el grupo de fiscales liderado por Mario Mercado revisó los cuadernillos de acusaciones previo a la recepción de declaraciones.
“Existen elementos preocupantes como el hecho de que un juez haya revocado su propia decisión de cesar la detención preventiva de Ostreicher cinco días después de viabilizar la cesación de la medida”, dijo Romero para sentar constancia de la irregularidad de los procesos, trastocados por la acción de la red extorsiva. “¿Cuáles son los motivos que impulsaron a ese juez a adoptar esa decisión? ¿Fue presionado?, ¿por quién? Sé que el juez admitió presiones”, acotó refiriéndose a la actuación del exjuzgador Zenón Rodríguez, hoy vocal de la Corte de Justicia. 
 
Pero los cuestionamientos y acusaciones de posible vinculación con la red extorsiva se dirigen con mayor fuerza hacia Boris Villegas, exdirector de Régimen Interior y el exfiscal de Distrito Isabelino Gómez. Aunque ambos negaron cualquier participación, las declaraciones de Dagner Céspedes así como la recepción de nuevas denuncias de extorsión los señalan como partícipes importantes. 
 
   Sospechosos de estar implicados  
 
Isabelino Gómez
Exfiscal de distrito de Santa CruzGustavo Dagner Céspedes, uno de los miembros de la red, señaló que el exfiscal tenía afinidad con Rodas y Rivera, que accedía a las peticiones de estos y se reunía constantemente en su despacho. Se lo acusa de ejercer poder sobre los fallos y hacer que los fiscales actúen según sus instructivas. Existirían pruebas de su actuación en el caso Ostreicher. No asistirá a la audiencia de hoy.
 
Boris Villegas
Exdirector de Régimen InteriorDe acuerdo a las declaraciones de Carlos Romero y su viceministro Jorge Pérez, Villegas era miembro de la misma unidad con Rodas y Rivera. “Existía conexión, trabajaban juntos, realizaban las actividades de gestión legal”, sostuvo Romero. Las nuevas denuncias lo vinculan en actos de extorsión y presión a autoridades fiscales y judiciales. Él alega total inocencia.

«Tenían policías a su servicio»
JORGE PÉREZ V.  /  Viceministro 

- ¿Si tenían jueces y fiscales a su servicio no había también policías?
- Tenían mucha información. Seguramente disponían de un brazo operativo en la Policía que trabajaba con ellos en allanamientos de bingos y demás. Se está investigando. 

- ¿Qué relación tuvo el exfiscal Gómez con el grupo?
- Uno de los detenidos (Gustavo Céspedes) lo sindica. Habría influido en el  fallo del juez en el caso Ostreicher.

- ¿Alguno de los implicados puso resistencia a la detención?
- El caso notorio fue de Denis Rodas. Ya sabían de la acción investigativa y se sentían acorralados. Se escondió en más de cinco domicilios. No tuvo más opción que entregarse. 

- ¿Por qué inicialmente se convocó a los fiscales como testigos y luego como investigados?
- Las investigaciones seguramente obligaron a cambiar de estrategia. Deben hacerlo con un abogado defensor. A nosotros nos corresponde la vigilancia. Vamos a coadyuvar redoblando la seguridad para la comisión investigadora que está a cargo. Sé que incluso el fiscal general está llegando para respaldar el trabajo que es arduo.

familia Fortún pagó 20 mil dólares a los extorsionadores Rivera y Rodas antes de la muerte de Guillermo Fortún para que se pudiera defender desde su casa


Ximena Fortún, hija del ex ministro por Acción Democrática Nacionalista (ADN), Gullermo Fortún, denunció en contacto directo con Radio FIDES que su familia también fue víctima de la red de extorsión que aglutinaba a funcionarios de gobierno. Pagó 20.000 dólares para que su padre accediera a la detención domiciliaria.


“Nuestra familia ha sido también víctima de las extorsiones, del uso (indebido) de influencias,  por parte de este señor Fernando Rivera  que si ha solicitado (dinero) para la detención domiciliaria de mi padre.  Yo aclaré jamás he entregado a él han habido terceras personas, por eso he enviado una carta al Ministerio de Gobierno solicitando audiencia para poder ampliar mi información, habían terceras personas inescrupulosas y eso es lo que se ha declarado”, sostuvo Ximena Fortún.


Fortún manifestó que un abogado que hablaba a nombre de los asesores jurídicos del Ministerio de Gobierno, ahora implicados en la red delictiva, solicitó a la familia, inicialmente, una suma de 20 mil dólares  para gestionar que su padre recluido en el penal de San Pedro de La Paz fuera beneficiado con la detención domiciliaria debido a su desmejorado estado de Salud.


“Ha habido un monto de 20.000 que ellos solicitaron y luego las últimas veces cuando yo ya no he dado absolutamente nada, eran siempre 50.000 dólares lo que ellos pedían. El primer monto fue el 2011 y después los 50.000 fueron pidiendo durante el mes de agosto, cuando mi padre se encontraba en la clínica Rengel”, aseveró la  hija del extinto líder político.


Asimismo, Fortún reconoció que en un momento desesperado por brindar a su padre mejores condiciones, tras presentar cuadros agudos de salud debido a fallas en su corazón canceló la suma de 20 mil dólares pero que jamás fue favorecido, así que no accedió más a la cancelación de los otros montos exigidos.


“Jamás fue favorecido, más bien nosotros hemos sido víctimas de la extorsión de estos señores, de los malos manejos, el uso de influencias, hemos sido absolutamente víctimas como tengo una carta explicativa al Ministerio de Gobierno y ahí se puede ver claramente todos los daños que nos han ocasionado estas personas”, denunció Fortún.  


Además la hija de Fortún aseguró que el abogado que solicitó la cancelación del dinero, arguyó que dicho monto sería destinado a cancelar los honorarios de los fiscales que llevaban el caso, todo en el marco de la mistad que poseía con Rivera y Rodas.


Por otro lado, aseguró que tras la muerte de su padre se iniciará una querella en contra de los ex funcionarios de Gobierno por homicidio, ya que pese al estado de salud de su padre jamás se le brindó la oportunidad de defenderse desde su domicilio.


“Estamos iniciándole una querella a Rivera y Rodas, además de otros jueces y fiscales por homicidio en el caso de mi padre”, concluyó Ximena Fortún.  

domingo, 2 de diciembre de 2012

metiéndole miedo Edgar Andrade ex-policía abogado, le sonsacó 125 mil dólares a Jacob "te persiguen y te quieren hacer daño yo te estoy protegiendo" y armó Andrade todo un show contra el estadounidense. dónde está Andrade?


El estadounidense Jacob Ostreicher se armó de coraje para hacer nuevas revelaciones. “Esto es algo de lo que no he hablado con nadie, ahora con la ayuda de Dios esperemos que pueda ayudar a mi situación”. 
Con chaleco antibalas que le dieron para su seguridad en la clínica Incor, aseguró que cuando con sus inversores se dieron cuenta de que la colombiana Claudia Rodríguez les robó dinero, le quitaron el poder porque no invirtió nada en el proyecto Bolivia y se tuvo que contratar abogados para iniciarle acciones. Fue entonces que uno de los abogados que surgía con gran posición era el coronel Édgar Andrade. Fue por la gestión 2010 cuando Ostreicher conoció que Andrade había sido jefe de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), por eso lo contrató como jurista. Señaló que Andrade primero le pidió $us 60.000 para iniciar acciones contra Claudia Liliana pero solo le dieron $us 40.000. 
Isabelino Gómez metido hasta las orejas en la corrupción

Reveló que después se suponía que Andrade tenía que presentar cargos contra la colombiana, pero no fue así. Más bien llegaron varias personas a su oficina para investigarlo, pero le dieron buen trato. “Andrade me habló urgente y me dijo. ‘Tenés que irte de Santa Cruz para esconderte en Cochabamba’. Le pregunté por qué y me dijo que ‘mucha gente peligrosa de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) está tratando de hacerte mal y te voy a esconder algunos días y cuando resuelva el problema te traeré de vuelta’. Ostreicher asegura que Andrade en su vehículo junto a su esposa lo llevó al aeropuerto. “Le insistí porqué yo tenía que huir y él me dijo ‘tú no entiendes cómo funciona en Bolivia’, y lo envió a Cochabamba. “Yo nunca había ido a Cochabamba, pero me esperaron en el aeropuerto unas personas y me llevaron a un hotel”, añadió. 

Después de un día Andrade lo llamó y le manifestó: “La Felcn sabe dónde estas y tenés que trasladarte a otro hotel. Yo le dije que estaba loco, pero me fui a otro hotel donde estuve cuatro días”. Jacob dijo que tiene pruebas porque pagó sus gastos con tarjeta de crédito. Después Andrade lo llamó para decirle que podía volver, pero que tenía que enviarle $us 100.000. “Discutimos y acordé enviarle $us 50.000. Llamé a Andrés Solty para que le envíe $us 50.000 a la cuenta de Andrade de banco a banco y esto  puede ser probado. 

Después Ostreicher regresó a Santa Cruz y Andrade lo esperó en el aeropuerto y le dijo que había arreglado toda la seguridad para él. Señaló que Andrade indicó que le había dado seguridad que ni siquiera él se imaginaba y que tenía que pagar $us 75.000 más. “Me dijo que si no le daba no me podía garantizar mi seguridad. Incluso fue con su esposa a mi oficina, tengo pruebas y testigos”. Jacob aseguró no tener dinero, pero tuvo que darle $us 25.000 más. En total, reveló que dio a Andrade $us 115.000. Un monto de $us 75.000 por su seguridad y $us 40.000 para el proceso contra Claudia Liliana. Tras casi dos meses se dio cuenta de que no hizo nada, que todo fue una mentira, una trampa y lo despidió. “Quería sacarme $us 60.000 por el caso de Claudia Liliana y $us 125.000 para pagar a la Felcn para que no me molestaran. Es increíble”. EL DEBER intentó conocer ayer la versión de Andrade pero no fue posible. 

El exfiscal demandó a su esposa
Jacob Ostreicher dijo que su esposa tiene miedo de volver a Bolivia y su embajada le recomendó que no lo haga. Estuvo aquí con él para ayudarle a trabajar en su empresa incluso con residencia. Tras su detención, ella un día fue a la cárcel para dejarle comida, pero la detuvieron en el penal de mujeres. Luego de gestiones de su embajada tuvo que irse y hace casi un año no regresa por temor y que del caso tuvo conocimiento el fiscal de Distrito Isabelino Gómez. “Mi esposa siempre me decía que aquí querían dejarme sin nada, pero el fiscal en lugar de hacer algo por el abuso y atropello a nuestros derechos más bien presentó cargos contra mi esposa”, dijo.
Jacob señala que algunas personas del Gobierno se han comprometido a ayudarle pero que está sorprendido con las últimas declaraciones del ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana. “Lo único que tengo que decir es que después de que altas personas que están en el Gobierno prometieron ayudarme, Quintana salió diciendo que todavía tienen que investigar. No hay razón para investigar porque antes de mi arresto demostré toda la legalidad del dinero y mi inocencia”. 

Fiscales conocieron del dinero
Jacob Ostreicher afirmó que de la mentira y trampa que le tendió su abogado Edgar Andrade para sacarle dinero los fiscales tuvieron conocimiento porque él les entregó documentación. Dijo que unos 20 policías entraron en su oficina en tres oportunidades y sacaron toda la documentación, acción que él dice no poder entender.  “Parece que todo fue parte de una trampa porque cuando vinieron a investigarme yo le conté al fiscal Álvaro La Torre, a Flores y a Janeth Velarde que Andrade me quitó el dinero  y les mostré la prueba. El fiscal La Torre me dijo que Andrade mentía y que nadie de la Felcn me estaba buscando”.  
Jacob señala que nunca más  vio a Andrade porque cuando lo llamaba por teléfono dejó de contestarle. “Lo despedí porque descubrí que solamente me estaba robando dinero”.  
Ostreicher se sintió  sorprendido por el nuevo fiscal Carlos Robles asignado a su caso. Dijo que este antes nunca hablaba con medios bolivianos sobre el caso, pero que ahora resulta que apareció en agencias internacionales como la AP, diciendo que  todavía se espera un informe de la Policía de Suiza para analizar.  “Están haciendo creer que no hay cosas contundentes a favor de Jacob y por eso creo que también este fiscal debe declarar”, expresó. Ostreicher afirmó que pensaba que Robles también era víctima de la acción de Fernando Rivera del Ministerio de Gobierno. 

Para destacar

- Bienes. Ostreicher dijo estar sorprendido con las denuncias de sus trabajadores. Que después que lo metieron preso en la cárcel durante seis meses pagó salarios sin que ellos trabajasen y más bien alquilaron  maquinarias. 
- Otros casos de injusticia. Jacob Ostreicher espera que su causa tenga efecto en otros casos de injusticia. Asegura que hay bolivianos y extranjeros presos inocentes que apostaron por Evo Morales y que ahora sufren junto a sus familias.  
- Enmanillado. Jacob dijo estar sorprendido de ver que Fernando Rivera y Dennis Rodas, expoderosos del Ministerio de Gobierno, hablan cuando quieren y no fueron enmanillados. Apuntó que él, siendo inocente, estuvo así las 27 veces que fue a audiencias y que en 18 meses no lo dejaban hablar. 
- Que se cuide. Confesó que le recomendaron que se cuide, por eso le dieron chaleco antibalas. Dijo que en la cárcel nunca usó ese mecanismo.  

OPINION condensa el caso extorsión.corrupción y nos brinda un resumen desde el origen de la denuncia hasta ahora que penetra al ámbito del Gobierno. grave y delicado


El ministro de Gobierno, Carlos Romero, dio a conocer este domingo que la red de extorsión que trabajaba bajo el manto de esta cartera de Estado operaba en aquellos casos donde estaba en juego mucho dinero, como ser aquellos donde los acusados estaban procesados por narcotráfico, corrupción y otros. 
Romero precisó que ese era el modus operandi de esta red, que estaba integrada por Fernando Rivera y Denis Rodas, ex abogados del Ministerio de Gobierno y Boris Villegas, ex director de Régimen Interior.
Fernando Rivera aparece junto al fiscal Sosa otro sospechoso de cohecho

“Las irregularidades permiten establecer una forma de operación, un modus operandi de esta red, este modus operandi más o menos tiene unas características como ser que se presentan en procesos donde está en juego mucho dinero, en procesos que pueden ser relevantes por la dimensión de los ilícitos que estarían en debate judicial, en este caso narcotráfico, corrupción, en fin”, explicó.
Otras características de esta red son, dijo, su implicancia en casos cuyos acusados trataban de revocar una decisión judicial como ser la detención preventiva, prueba de ello el caso del norteamericano Jacob Ostreicher. 

“Luego hay presión a autoridades judiciales o tal vez involucramiento de ellas, lo mismo de parte de fiscales, en fin más o menos ese es el modus operandi”, dijo Romero, citando otro ejemplo como el caso de las casas de juego.  
En ese sentido, dijo que esta semana se conocerán si hubo fiscales y jueces implicados en la red de extorsión, puesto que a partir de este lunes comparecerán por este caso una serie de testigos y acusados.

“Hemos categorizado este caso como una red y precisamente pues seguramente se van a ir estableciendo todas sus ramificaciones, sus nexos. En esta primera semana se ha abierto un primer capítulo que involucra básicamente a ex funcionarios públicos, en esta próxima semana se abre otro capítulo que va a permitir establecer si había vínculos o no con el Ministerio Público y el Órgano Judicial”, precisó.
De acuerdo al viceministro de Régimen Interior, Jorge Pérez, a la fecha son 15 denuncias por extorsión que se presentaron en contra de esta red, entre ellas se destacan la presentada por la hija del ex ministro de Gobierno, Guillermo Fortún (+), por el caso gastos reservados; el caso de Julio Navia, quien está detenido en la cárcel de Chonchocoro por narcotráfico y otros.

EX ABOGADOS NO TENÍAN DENUNCIAS DE IRREGULARIDADES: Respecto al accionar de esta red de corrupción al interior del Ministerio, Romero reconoció que hasta hace una semana, cuando se detuvo a José Antezana Pinaya, ex funcionario del Ministerio de la Presidencia que formaba parte del grupo de Rivera, los ex abogados de esta cartera no tenían denuncias de irregularidades. 
“Esta red de abogados no ha sido denunciada, no habían denuncias, precisamente yo daba algunos mensajes, algunas señales para que si alguien tuviera denuncias pudiera presentarlas, pero no se presentaban las denuncias, las denuncias recién se presentan cuando aprehendemos a Antezana”, dijo.

Por esa razón sostuvo que no se había destapado esta red hasta después de conocer el caso de Ostreicher. “No habiendo elementos objetivos era muy difícil para que el Gobierno pudiera impulsar objetivos específicos”, mencionó. 
De momento, Rivera y Rodas guardan detención preventiva en celdas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de Santa Cruz, mientras que Pinaya Antezana está recluido en la cárcel de Palmasola.

para El Deber lo ocurrido con el caso de extorsionadores oficiales es sin duda UN GOLPE MUY DURO para toda Bolivia. la opinión mundial sabe que "la Justicia opera en la ilegalidad" invalorable texto

La imagen internacional del país ha sufrido un golpe muy duro con el episodio que vino a desentrañar la existencia de una red de corrupción y extorsión que operaba en el Gobierno, a pocos metros de la oficina del presidente Evo Morales.
El Gobierno, e incluso el propio presidente, han hecho esfuerzos para reducir el impacto del golpe, pero será difícil que la opinión pública nacional e internacional olviden que la justicia boliviana opera en la ilegalidad.
La sensación más dolorosa de esta experiencia es que quienes son las víctimas de las falencias de la justicia boliviana no encuentran canales para expresar sus angustias, y que deben esperar que lleguen factores extranjeros para salvarlos.
El actor norteamericano Sean Penn, que llegó a Bolivia a través de gestiones hechas ante el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, vino a producir el milagro que podría beneficiar a presos que sufren las consecuencias de la red de extorsionadores que operan en el país.
No fue la Corte Suprema de Justicia, que ahora ha cambiado de nombre, la que permitió que estas injusticias sean descubiertas, sino una conexión internacional que atravesó por Hollywood y por Caracas antes de llegar a Bolivia.
Que el presidente Evo Morales haya dicho que él ordenó la sanción de los culpables resulta un esfuerzo extremo por reducir la vergüenza de esta situación, pero nada más.
Lo que queda por revisar es que, ajenas o no, lejanas o no, estas revelaciones perjudican a Bolivia. Muestran que el país está dominado por grupos que han decidido destruir a los rivales usando el poder político que tienen.
El caso obliga a los bolivianos a pensar profundamente en el destino del país. Y obliga a reflexionar a los gobernantes sobre la necesidad de corregir comportamientos basados en propósitos de venganza.
De otro lado no es posible que un exprefecto esté preso por más de tres años, sin sentencia, sólo porque en algún momento fue rival político del actual Gobierno. No es posible que dos gobernadores elegidos en sus departamentos hayan sido obligados a dejar el cargo, y uno de ellos a irse al exilio. Ni es correcto que los alcaldes opositores, que cometieron la osadía de vencer a los candidatos oficiales, hayan sido destituidos con cargos inverosímiles.
Aunque los factores o los actores extranjeros no hayan mencionado esos temas y sólo aludan al caso de un empresario norteamericano que vino a Bolivia a invertir y se encontró con una red de corrupción y extorsión, corresponde tomarlos en cuenta.
No parece correcto que quienes tienen el poder político sigan actuando con el criterio de que necesitan aplicar venganzas, por 500 años o por menos años, sobre personas que sólo pueden ser acusadas de no ser oficialistas.
No es correcto que se conciba la política como una oportunidad para castigar a quienes alguna vez fueron rivales políticos. Ni operen desde el Gobierno bandas de extorsionadores.
Pero sobre todo no es posible que a los bolivianos se les muestre que la única posibilidad que tienen de encontrar justicia es a través de enrevesadas combinaciones internacionales en que intervienen famosos actores y famosos presidentes.
La justicia boliviana tendría que estar al alcance de todos los bolivianos y no solamente de algunos privilegiados.

viernes, 30 de noviembre de 2012

Fides considera que el caso de extorsión-corrupción se está convirtiendo en ena especie de novela negra, por lo que ha optado por titular así. Capítulo I. "La Colombiana"


Mientras más se indaga en torno al caso de Jacob Ostreicher, más se parece esto al relato de una novela negra, lo que en 2008 se inició como un próspero negocio agrícola, que contaba con una millonaria inversión extranjera, en unos pocos años se convirtió en una historia con personajes dedicados al narcotráfico, la estafa, la extorsión, el tráfico de influencias e incluso de amenazas de asesinato.

Uno de los personajes de esta historia es Claudia Liliana Rodríguez, que fue administradora del negocio agrícola de Jacob Ostreicher en Bolivia desde 2008 hasta inicios de 2011, cuando fue acusada de haber estafado dos millones de dólares al empresario norteamericano y poco después arrestada por su relación con el narco brasileño, Maximiliano Dorado.

Una prometedora estudiante

Según señala el informe que el agente del FBI, Stepher Moore, hizo sobre el caso Ostreicher, Claudia Liliana Rodríguez Espitia , de nacionalidad colombiana, fue una estudiante de derecho en Suiza, que aseguraba tener buena posición económica y ser hija de una reconocida juez en su país, el documento investigativo asegura y cuando vivía en Ginebra ella llegaba todos los días a la Universidad en un vehículo con chófer.

Rodríguez terminó trabajando con André Zolty, abogado suizo que terminó contactando a Jacob Ostreicher para que juntos realizaran una millonaria inversión en Bolivia, que consistía en el cultivo de arroz en el departamento de Santa Cruz y la cría de ganado de alta pureza y mejorado genéticamente.

La llegada a Bolivia y el negocio del arroz


Según el agente Moore “no está claro si la idea para el cultivo de arroz en Bolivia se originó con Zolty o Rodríguez, pero en última instancia, Zolty reunió a un grupo de inversionistas y contrató a Rodríguez para ir a Bolivia y gestionar el esfuerzo debido a su competencia general, su familiaridad con la cultura y la capacidad de hablar el idioma”.

Entonces Rodríguez llegó a Bolivia con el poder necesario para comprar tierras, la maquinaria necesaria y contratar trabajadores, convirtiéndose en la administradora del negocio en el que se invertirían 27 millones de dólares.

Todos los dineros enviados a Rodríguez estaban conectados a través del Banco UBS de Suiza y se procesaron a través del Banco Central de Bolivia a fin de que el dinero, la documentación y los procedimientos sean legítimos y estén fuera de toda sospecha.

La defensa legal de Jacob Ostreicher ha insistido que existen archivos en el propio BCB que apoyan la legitimidad de estas transferencias. Aproximadamente $ 20 millones de dólares se adelantaron a Rodríguez en los años iniciales de la empresa.

Claudia Rodríguez compró los terrenos en la zona de Guarayos, contrató 500 trabajadores y logró conformar dos empresas: Lagro y Agrocol, además convenció a los inversores que todo esté a su nombre para acelerar los trámites en el país, ella se había comprometido a que todos los activos que funcionaran en el negocio pertenecerían a Ostreicher y Zolty.

La estafa


Todo parecía marchar bien, hasta que Ostreicher empezó a sospechar: “después de un año y medio yo empecé a darme cuenta de que Liliana Rodríguez nos estaba robando dinero”, dijo el ciudadano norteamericano desde su cama de Hospital en entrevista con el diario El Deber.

Según la investigación del agente del FBI, Ostreicher se percató que Rodríguez ni siquiera había pagado la totalidad de  la maquinaria que trabajaba en la región, al igual que los trabajadores que estaban impagos, la gran mayoría del dinero había desaparecido y si bien había producción de arroz, era en menor cantidad al planeado por los inversores.

En este momento de la historia ingresa otro personaje, que a la larga significaría el motivo por el cual inversionista y administradora terminaron tras las rejas: Maximiliano Dorado.

Rodríguez había comprado los terrenos a lado de una pequeña propiedad que pertenecía a  Maximiliano Dorado Muñoz Filho, sobre quien pesaban en el Brasil sentencias de entre 7 y 15 años de cárcel por el asesinato de dos policías federales, formación de cuadrillas del narcotráfico y lavado de dinero.

Antes de que Ostreicher se percate de las irregularidades, fue convencido por Rodríguez para comprar el terreno vecino de Dorado, había asegurado que se podía adquirir por un buen precio, lo que no sabía el inversor es que esos terrenos ya eran investigados por la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen por presunto lavado de dinero.

A las puertas del infierno 

Cuando Ostreicher descubre que le estaban robando el dinero decide disolver las empresas creadas por Rodríguez y conforma COLIAGRO, entonces la denuncia por la estafa de dos millones de dólares y junto a André Zolty ofrece una recompensa de 25 mil dólares por su captura.

Se conoce en ese entonces que Rodríguez había estafado a varias empresas, incluso del Brasil, mediante el negocio del arroz y que era propietaria de un departamento en Argentina y dos vagonetas de lujo.

Con el propósito de recuperar su dinero y capturar a Rodríguez, Ostreicher empieza a colaborar con la justicia boliviana, se entera entonces, a través de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico, que las tierras que compró pertenecían a un reconocido narcotraficante, y caen sobre él las sospechas sobre lavado de dinero.

Según presumen investigadores de la Fiscalía de Distrito de Santa Cruz es en este punto que los funcionarios del Ministerio de Gobierno le prestan atención al caso de Ostreicher y ven en él la posibilidad de lograr un buen “negocio”, incautar sus bienes, venderlos y repartirse el dinero.

A finales del año 2010 cae Maximiliado Dorado y poco después, gracias a la colaboración de Ostreicher, es arrestada también Claudia Liliana Rodríguez, a quien se vincula sentimentalmente con el narco. Los fiscales del caso agradecen al norteamericano su ayuda y le aseguran que podrá retomar sus negocios. Cuando pensó que todo terminaba, comenzó su infierno.

En junio de 2011, Jacob Ostreicher es detenido y acusado de haber participado junto a Dorado y Rodríguez de un millonario negocio de lavado de dinero ligado al narcotráfico, a pesar que cuenta su versión de los hechos y reitera que el siempre colaboró por la Policía es enviado a la cárcel de Palmasola. Otros delincuentes, esta vez extorsionadores y corruptos, entran en escena.

Las tres cárceles


Claudia Liliana Rodríguez fue trasladada de la cárcel de Santa Cruz a La Paz en junio de 2011, según su abogado Flavio Jofré la quisieron extorsionar pidiéndole 30 mil dólares para que se quede en la capital cruceña.

El 16 de noviembre de este año, y a pesar de su estado delicado de salud, sufre de una aguda depresión y desnutrición, Rodríguez fue trasladada de La Paz al penal de San Roque en Sucre, donde hoy espera juicio y exige libertad.

Rodríguez insiste en su inocencia, asegura que nunca estafó a nadie y negó cualquier vínculo con Dorado o el narcotráfico. Además de ser acusada por lavado de dinero, pesa en su contra la denuncia por estafa que le entablaron Ostreicher y Zolty.

La conclusión del investigador


“En la opinión de este investigador, el comportamiento y las acciones de Rodríguez tienen consonancia con el modus operandi de un autor experimentado de fraude. En grandes esquemas fraudulentos, una parte del dinero recibido se utiliza para llevar a cabo el negocio como prometido con el fin de reducir las sospechas y garantizar que los fondos adicionales se reciben de los inversores. Mientras tanto, la gran mayoría del dinero es tomado por el individuo (s) perpetrar el fraude. Hay indicios de que (André) Zolty no llevó a cabo una investigación completa sobre los antecedentes de Rodríguez antes de confiarle con el proyecto”. (Stephen Moore, agente especial del FBI).

CHRISTOPHER ANDRÉ/GRUPO FIDES

en esta "galería de corruptos" no podía faltar Isabelino Gómez ex-fiscal de Distrito en SC y "marioneta de Fernando Rivera" era el instrumento para meter miedo a los jueces y manejarlos a su agrado. merece la cárcel sin perdón. ha causado muchísimo daño


La vida te da sorpresas, expresa una conocida frase que ahora a raíz de la desarticulación de la presunta red de extorsión y corrupción que operaba en el Ministerio de Gobierno, ha puesto a los acusadores en acusados.
Uno de ellos es el propio ex fiscal de Distrito, Isabelino Gómez, quien ayer, en la audiencia cautelar de cuatro implicados fue sindicado por el abogado Jerjes Justiniano, defensor del norteamericano Jacob Ostreicher, de haber presionado al juez Zenón Rodríguez para que revoque una orden de libertad en contra de su patrocinado.


Isabelino corrupto


"Si no cambia su fallo, el Ministerio Público va a tener que devolver 24 millones de dólares, o lo cambia, o se va preso", le dijo Isabelino Gómez en una llamada de teléfono que le hizo el 28 de septiembre del 2011 cerca del mediodía, según contó Justiniano públicamente.
Poco después Rodríguez tuvo que  desestimar la orden de libertad de Ostreicher porque además le abrieron un juicio, el mismo que después fue archivado luego de obedecer al fiscal Gómez.
Las revelaciones surgen en el marco de las investigaciones sobre la presunta red que operaba con los abogados José Manuel Antezana del ministerio de la Presidencia y Fernando Rivera del ministerio de Gobierno.

En el banquillo. Por esa razón Isabelino Gómez es otro a los que ha salpicado el caso. Ayer se presentó a las 15:00 a declarar a sus antiguas oficinas de la que fue jefe desde el 2012 hasta el 2012, "en calidad de testigo", según aclaró en dos contactos con la prensa en los que se abstuvo de hablar sobre las acusaciones de presionar al juez Zenón Rodríguez.
"Soy inocente, yo inicié esta investigación de oficio", dijo. Pero el abogado Justiniano mostró documentos del proceso que le abrieron al juez Rodríguez y del desistimiento cuando cumplió lo que le pidieron.
La declaración de Gómez se suspendió hasta las 18:00 de hoy porque los fiscales estaban en la audiencia cautelar.
Poco después Justiniano relató que le ofrecieron un indulto presidencial a Ostreicher para que se vaya del país y se olvide de sus bienes, previo pago de $us 50 mil.
Ayer también se presentó a declarar Abraham Quiroga, exrepresentante en Santa Cruz del Ministerio de Gobierno, pero su declaración igual se postergó.

Arroceros revelan todo. También en la Fiscalía declaró Mario Soleto Bañón, quien ratificó haber depositado $us 10 mil en la cuenta bancaria de José Antezana Pinaya, como parte del pago por la venta del arroz decomisado a Ostreicher
Su abogada defensora, Blanca Mercado, dijo que éste hizo el pago en forma inocente pensando que todo era legal y en el Banco Mercantil Santa Cruz demoraron cuatro meses en decirle a nombre de quién estaba la cuenta.
También llegaron hasta la Fiscalía cruceña los representantes de las arroceras El Naranjal, Renacer, San Jorge y Oriental, asentadas en Montero, quienes recibieron alrededor de 20 toneladas de ese producto entregado por Ostreicher para envasarlo, pero luego cuando fue incautado recibieron órdenes de venderlo y pagar el dinero a esa cuenta.
La abogada Mercado dijo que sus clientes ya fueron cautelados hace seis meses y que al demostrar su inocencia fueron puestos en libertad.